Ahora, que rugiste en silencio contra mi mundo


 

 

Dijiste que son palabras



Que un día el vuelo

Sería solo para mi


Y aprendimos a querer, cuando todos querían olvidar. Me abrazarte y traspasaste, el ruido del silencio sobre mi. No debíamos esperar, que en algún lugar de ninguna parte donde los abrazos quedaban prohibidos, el tiempo no podía esperar.



Que todo se había perdido

En algún lugar donde todos

Querían olvidar



Despertaste la bestia que dormía, nada debía continuar, y encendí una palabra, quizás la lleve en mi equipaje. He roto todo mi cuerpo en mil fragmentos y me volví silencio. Era algo que dijiste que debía hacer, no debía negar una primavera en un invierno hostil. Dijiste que las lágrimas, iban a ser palabras que se guardan en los labios, mientras te muerdes por dentro y expulsas la rabia por fuera.



Muchos rieron



Otros

Se apartaron de ti



Señalaron con el dedo sin aprender a volar, y nos miramos con la calma de los pasos firmes pero sencillos. Me miraste antes de despertar, y me dijiste que sobre mis espalada, las alas deben sangrar con mi propio nombre.



Y dolerá

El silencio de tus palabras



Me dijiste que no podía esperar, me abrazaste con la razón del cambio en el sentido del viento. Comprendí donde estaba la sombra al amanecer, donde queda la guerra bajo mis manos, donde queda el silencio del verso, y como saltar al vacío...en búsqueda de la eternidad.


Regresa


 

Regresa


Quizás todo haya cambiado

Y nos quedemos con el recuerdo

Que ahora

Es palabra



Hemos dejado los silencios, aparcados en algún lugar, donde el nombre aún conserva el recuerdo. Todo, vuelve a tener el tacto de las lágrimas que dejamos cuando el ayer, separó los versos de las vidas y todos, nos convertimos en palabras ausentes donde recordar, era un vuelo a un ayer que no supo regresar. Supongo que habremos crecido, supongo que nuestras palabras, habrán cambiado en el horizonte y el verso.



Porque ahora

Todo es distinto



Que quizás debimos volar antes, quizás una vez, el recuerdo fue el camino por el que se marcaba la sonrisa, y allí donde dormían los sueños, lo hacia el mas bello de los sentidos. El recuerdo era una canción, que nadie se atrevía a componer.



Dejemos que el presente marque

El ritmo del porque de nuestro silencio



Quizás nos hayamos vuelto de papel, donde no todo estaba escrito, que ahora, el recuerdo es la palabra, que sonreímos, que quizás nos echásemos de menos. Porque en un mundo que a vivido, todo, se describe con silencio, que nada está escrito, que en ocasiones, poníamos los nombres donde solo había acentos.



Que ahora

No es mañana

Pero si sonríe al ayer



Hemos escrito la palabra, los abrazos se vuelven de distancia que se acorta, hemos detenido parte de nuestro mundo para ser parte del otro. Y quizás nos echábamos de menos, el silencio solo era un instante entre recuerdo y recuerdo, y quizás hayamos crecido, y en nuestra piel queden las marcas de aquellas cicatrices que la distancia nos hizo, estábamos cerca, pero a la vez tan lejos, que la voz quedaba relegada, a un simple recuerdo. Y ahora, ahora que la palabra, resurge, admite todo tipo de acentos, ahora que la palabra, nos invita a volar, ahora, comprendemos que somos...parte de nuestra eternidad.


Callamos


 

Callamos



Hemos agrandado la distancia más corta…



La parte humana dejó de valer en el silencio de los versos. Decíamos que todo seguiría igual, que todo camino es en la linea recta según se escriba. Aprendimos a querer cuando no había necesidad de juntar las alas con el cielo. Y quisimos permanecer en el mismo lugar para siempre.



Y llegaron las palabras

No debíamos caminar



Las palabras se agrandaron, llegaron sonidos que hablaban de permanecer en el lado más abstracto de la roca. Señalasteis para permanecer, en algún lugar donde la indiferencia, os dijera que se podía avanzar, que los muros eran distancias que se acortaban sin saber porque no. No se hicieron preguntas, nunca las necesitasteis para creer que se podía volar sin avanzar por un cielo que avanzaba, solo decíais que eran nubes que se limitaban a avanzar.



Nubes

Que como nosotros

Quisimos camiar


Y decidimos ser silencio



Y alejarnos del lugar, y girarnos contra todo, y comprender hacia que lugar debía estar la guerra.



Y si eso fue enfrentarme frente a vosotros

Debí hacerlo antes



Que las cosas no debían ser como se describían en la parte del silencio. Que más allá de las palabras, las guerras eran necesarias, que fuimos esa sonrisa, de los que una vez callaron. Ahora, que los muros han caído, ya no queda nada de vuestro desierto, los pasos han quedado, relegados a un silencio que no supisteis valorar. Y me señaláis con el dedo, falso juicio de culpabilidad



Y sacar la bestia

Que un día creísteis atar

Siendo esta

De abrazos necesarios

Y sonrisas para volar



Y no volverá a ser igual como suene vuestra primavera, solo queda la soledad de las distancias que eran breves. Que aquello que creáis, ya solo forma parte de la soledad. Que entre vuestra espada y mi pared, yo comencé a avanzar. Que del todo lo que dejasteis, abandonasteis la sonrisa que era para los demás, los muros han caído, ya no queda nadie encima de la roca para extraer el verso que no escribisteis. Ahora, que el mundo es silencio, comprendéis porque decidí volar...y crear una eternidad.


Y solo es cuestión, de avanzar hacia la eternidad


 

Que todo es eterno
Que todo es de papel

Y que yo
Quise marchar


Que solo quedan tus recuerdos, que las cosas, no debían ser como las escribimos en el aire. La tierra es de papel, y yo aprendía borrar los versos


Ya no quedan segmentos
Abstractos
Sobre la infinidad del mar


Que todos hemos volado, que nuestras alas dijeron, que debían volar. Que de todo aquello, ya no queda nada, Soy tu recuerdo antes de dormir, cuando escribes en tus sueños, las palabras de los nombres que no quisiste borrar. Soy del papel que te describe en cada silencio, las batallas no se hicieron para no sangrar, las derrotas nos enseñaron el valor de nuestras propias cicatrices. Que todos cambiamos de destino, pero no de lugar.


Y aquellos que aun sueñan
Solo lo hacen despiertos
Para no olvidar
Porque quisimos marchar


Las batallas han cerrado las heridas sobre el mar, los castillos han quedado desiertos, solo las piedras recordarán nuestros nombre, e incluso ellas, marcharán con el viento de una eterna primavera. Solo quedan los pasos, quizás algún que otro vuelo sin motor, solo quedan los recuerdos en canciones que nunca tocamos, pero de las cuales bailamos cada una de las notas hasta aprender a volar


Y que solo
Es cuestión


De ir hacia adelante


O desvanecerse
Entre el presente de la niebla


Que de todo aquello dejaremos que sea, el recuerdo de cada uno de aquellos, que allí, aprendimos a volar. Que escribo mis palabras, siendo consciente de que al revés, allí donde siempre estuve, todo tiene un significado. Soy la palabra escrita, pues allí me hayo en cada uno de mis silencios, y en cada uno de los gestos, comprendo porque debía volar. Quizás solo sea un verso, quizás solo sea un vuelo más, quizás, solo quizás...este hablando de eternidad.

Allí,donde solo quede el silencio de la ausencia


 

 

Allí



En tu palabra

Has escrito mi nombre


Tal vez me eches de menos y recorras mis primavera



Donde no dejé las caricias

Me lleve mi silencio a otro lugar



Que luché por tus batallas, que alejé de mi mismo, que mantuve en pie los restos de un castillo, del que solo quedaban recuerdos, que mis palabras, solo eran un abrazo. Que me veías reír en la luna, y abrazar a mis palabras, te decía que era feliz aunque, simplemente, no preguntaste, todo iba bien si hablaba de la palabra.



Y que la luna

Solo era parte del camino



Que ya no estaré, que simplemente, tu no estabas. Que las cosas habían cambiado y que la distancia, era un breve camino infinito. Porque esta vez, no habrán más abrazos, y si pudieses verme, comprenderías el rumbo que tomaron mis alas, porque si me ves retroceder, es que el adiós...es para siempre.


Y que todo queda en silencio


 

Y todo se convierte en silencio



Y mientras caminas

Recorro el anverso de tus caricias



Que de todo, se ha perdido la palabra en el verso…


Que en la despedida, la palabra será lo único que nos quedará, que lo único que quede de ti, sea un recuerdo. Que no quedará nada, que todo fue

 una palabra, y que te escribí tantas cartas, que acabé escribiéndote silencio.



Y no quedará

Y no sabrás


Solo será

Silencio



Que no hubieron caricias, que las batallas permanecieron en algún lugar, que escribía despedidas y tu creías que podías volar. Que mis silencio no eran las armas, que en el interior, la palabra gritaba.



Y tu

No estabas ahí



Que cuando quieras regresar, yo ya habré marchado, que cuando quieras la voz, solo quedará el silencio, y te hablen de batalla estando en tiempo de paz. Que simplemente era silencio, que simplemente eran palabras, pero estas, lo eran todo. La nada es un lugar infinito donde escribí tu nombre, mientras gritaba, sin que estuvieras en algún lugar, donde abrazar mi nombre. Y ahora que me decías que estaría ahí, solo queda el camino que dejé. Quise guardar todas las cartas, dejar de hacer, dejar de volar



Y solo queda silencio

Ahora

Que regresas al hogar



A solas en tu palabra cuando podías abrazar la estrella que no dejaba de avanzar, y que finalmente, acabó en la distancia, no en el olvido. Que ciertas cosas, debían continuar, que quise volar, ahora que no estás, que me escribas y que tu palabras, lleguen al lugar donde no estabas. Que en cada acento de tu nombre, todo iba avanzado en direcciones, que no me pertenecían. Que simplemente recojo mis propias alas, y sin ti, ahora que vuelves a casa...abrazo mi propia eternidad.


Y ya no quedan tus palabras




Soledad


-Ya no-


-Ya no quedan tus palabras-



He dejado que el verso, escriba sobre tus lineas, y que tus manos, sean de horizonte infinito.


Que todo a regresado al silencio de tus labios, al camino de mis abrazos, al sendero de los sueños no escritos y descritos en alguna parte. Porque ya no, ya no eres la montaña, que acaricia el silencio mientras abraza las estrellas, ya no eres el océano, no eres la palabra, ni la linea que camina en la orilla esperando que las olas, dejen de susurrar los nombres. Ya no eres la nota, ni la melodía, ni el despertar de las palabras.



Pues para ello

Está el silencio




Que yo, ya no eres palabra escrita.


Ni susurro, no eres lo que no tengo, no eres un pedazo de tela, que se alza en la distancia, mientras describes la despedida. Que tus cartas permanecen, bajo el techo de otras poesías, bajos caminos, que no son tuyos, pero que tampoco son míos. Que no bajaremos la luna, y esta vez los poetas, saltaran sobre el cielo.



Y escribir

Lo que sentimos

Pero no llegamos a cumplir




Porque ya no eres palabra.


Y ya no, no me perteneces, nadie lo ha sido, nadie cuya letra anclase en la tierra el vuelo sobre el cielo. Y tu no, ni siquiera estás aquí, ni siquiera quedan los fragmentos de las despedida. Que quise volar, que quise no ser tu, pero formar parte de ti, de aquellos versos, de aquellas lineas, de aquellas letras. Porque de todo aquello, ya no queda nada, ni siquiera el recuerdo en tu palabra, que no es mía. Que solo son bocetos, que solo son caricias sin nadie, a solas, en recuerdo, de la nada.


Porque las cosas sucedieron, y siguieron, como la luna cuando me decía, que debía volar. Que yo no formas parte de mi palabra,. Que me he vuelto silencio allí donde tus abrazos, se alejen del océano infinito, allí donde tus recuerdos, sean senderos que lentamente, se van olvidando bajo una palabra que se escribe, y que se alarga hacia ninguna parte. Por las palabras, por las veces que te necesité, y comprendí, que simplemente, tenía que volar, ser la linea, ser el verso, ser la palabra.



Porque ya no

Ya no te quiero


Solo eres

Eternidad

Dime



Dime…


Que mis palabras no eran silencio.


Dime que las lineas no escritas, eran las que unían los abrazos, y los acentos, solo eran un instante más entre los dos ante todos, pero sin nadie. Dime que una vez sonreíste, y cuando lo hacías, eras capaz de volar.


Dime que una vez lo fuimos todo…



Sin ser nada

Ni de nadie

Pero de todos



Dime que por un instante fuiste feliz, y ahí, en algún lugar donde solo tu tenías un nombre, yo no era más que un boceto. Dime que la distancia no era más un alto en el silencio, que los abrazos, lo fueron todo, y que algunos instantes, a pesar de la distancia de los labios, hablábamos de eternidad.


Dime que en soledad, solo eras un verso…


Que en cada uno de los acentos, estaba mi nombre en silencio, como siempre, dispuesto a ser abrazados cuando las cosas, te iban mal. Dime que en tu habitación no había palabras prohibidas, y que yo, no existía, pero te importaba. Dime que sabías que no dejaba de volar, y que en tu silencio, los abrazos iban a estar ahí.


Dime ahora…



-Que ya es tarde-


Y yo no estaré

Ahora que estás aquí....



Que estás aquí


En algún lugar


De ninguna parte



Donde no te escribo, donde no te cuento, donde me limito a ser tu silencio.


Que ya no estás, y que ya no soy, que simplemente me describo entre la manos, entre caminos que no fueron míos, pero tu no estás, y yo, yo no estoy. Que no te escribo en la palabra, quizás lo haga, como siempre, en el silencio. Que las cosas son como tus palabras, y mi sonido



Solo es silencio



Que comprendí que era necesario, y que era para mi, que simplemente me limité a seguir el camino, a seguir con las manos, queriendo volar. Que simplemente no te he escrito, no quise los papeles que describiste en blanco, no, no eran para este lugar, nunca regresarían a casa, aunque aquello, era algo que no estaba escrito, quizás, simplemente quizás, habría sido yo mismo cuando ellos, hubiesen llegado a un lugar, en el que solo había un nombre.


Que quizás, recuerdes los versos, pero no mi voz, pues esta no, no te pertenece, y me aíslo de tu palabra para que simplemente, si tu mar llega a mi montaña, te quedes en la bahía. Que simplemente fui alas, al igual que batallas, y lentamente fui silencio, y este, no te pertenecía.



Que todo aquello


Solo es recuerdo


Escrito en algún lugar



Que las cosas quizás hayan cambiado, para volver a ser lo que era, para regresar a un universo, que no me pertenecía. Que quizás mis palabras, ya no te lleguen, y si lo hacen, quizás, solo quizás, no tengan mi nombre. Que nada es lo mismo, y todo permanece igual, que cuando el silencio escriba en la palabra, tu no estés aquí. Que quizás por eso, y por tantas líneas escritas en las que el silencio, abrazaba tu nombre sin ponerlo, ya no seas palabra. Que ya no, ya no te escribo...ya eres eternidad.

La chica del recuerdo que se hizo eternidad




Que en ocasiones

Te vuelves recuerdo

Y vuelo

Cerca de ti




Y camino hacia ninguna parte, recorriendo unas calles que fueron solo de letras, de palabras, de lineas que no se escriben, de lugares, donde la palabra es un silencio. Que hace tanto tiempo que te convertiste en silencio, que no hay un solo instante, en el que el secreto de mis labios, no tengan tu nombre en mis abrazos. Que todo aquello, fue un poema que no escribió en su momento, pero que te recuerdo, como cada una de tus sonrisas.




Que la necesidad del abrazo

Perdura más allá de la palabra




Que las calles llevan tu nombre, que en ocasiones, recuerdo como el cielo, se sentaba solo para tener tu voz, y querer que la palabra, no fuese de distancia. Que te recuerdo en cada letra, que al fin y al cabo, no son pocas. Que todo aquello, lo recuerdo con una sonrisa, con la esperanza de que la vida, te haya tratado bien, y que los hombres hayan sido buenos, que tus manos, hayan dibujado corazones, que la vida, te haya hecho recordar que es sonreír.




Porque yo

Te hice eterna




Y escuchamos como el mar, cuenta aquellos versos que quizás, no eran tan alegres pero que aprendimos a valorar. Que no hay ni un solo instante en el que no añore abrazarte mientras saltamos sobre el universo, que adoro recordar como sonreías, como me hablabas de querer volar, como soñabas con ser mujer y porque ante mi, no hacían falta lágrimas, que todo aquello, que juntos, eramos un instante en el que saltar de planeta en planeta, era un instante de felicidad.




Y ser consciente

De que nada de eso sucederá

Que todo

Es silencio




Que estés donde estés, tan solo deseo tu felicidad, que ciertas cosas, no se dijeron en tu momento ¿recuerdas las alas? Quise arrancarlas para ti, pero aquello, es algo que nunca comenté, pero en el sentido de los labios, adoro tu sonrisa, no tus besos, y ambos, lo sabíamos. Y que vayas donde vayas, que allí donde tus pasos te hayan llevado, allí donde mi recuerdo, no sea parte de tu nombre pero que al hacerlo, sonrías. Allí, estés donde estés...nunca olvides que es volar.

Que eras la letra cuando te escribía...




Que las calles, han permanecido vacías…



Que tu nombre, dejo de escribirse en alguna parte, que tus palabras, ya no me pertenecían, y que todo, quedó relegado a un silencio solo para mi. Que las cosas quizás hayan cambiado.



Y que me haya alejado de tu verso

Para ser silencio en tu canción



Que he dejado de tener tus palabras, cuando las tuve, simplemente fui de momento, quizás no de aquellas palabras que escribía, porque al fin y al cabo, distancia no es más que estar aquí, pero no reconocer ni tu nombre



Quizás si tu silencio

Pues este

Permaneció en aquellas cartas

Que escritas

Quedaron sin enviar



Que en ocasiones te extrañe, y te busque en cada palabra para pronunciar de nuevo una despedida que sea de verdad, que sea para siempre, sin ser para nunca, pues el recuerdo, permanece en un lugar, al que no quise entrar. Que tus manos ya no me buscan, y mis palabras, ya no te describen. Que salté hacia una guerra que no era mía, y ahora, ahora que mis manos regresan al silencio, te escribo para poder decirte que no, que no eres recuerdo, quizás, solo quizás, un acento en la eternidad.

Quería escribirte...




Quisiera escribirte



Decirte tantas cosas

Que tal vez

Solo tal vez

Los abrazos sean de despedida



Quería hablarte…


Contarte que sin saber, nos hemos vuelto silencio, y nos hemos perdido en el verso más eterno de la vida. Quisiera escribirte, decirte que al fin y al cabo, las sonrisas no eran más, que un instante que no era mio, que cuando volaba, el mundo parecía un lugar infinito, y que aquellos, que cantaban bellos versos, eran felices, y por un instante, no eramos la palabra. Nos convertíamos en el abrazo, y aquel cielo, en el que una vez dibujamos nubes, todo era mejor, quizás distinto, pero teníamos los abrazos, teníamos la sonrisa anclada en cada uno de nuestros acentos.



¿Recuerdas?

Una vez lo dejé todo

Y comencé a volar



Que mis palabras no eran más, que un eterno silencio, perdona sin traté de no hacer ruido por la vida, mientras ayudaba a poder volar. Disculpa si te busco de noche, y en te encuentro en cada verso, lejos, lejos de una triste canción. Quisiera decirte que en ocasiones era palabra, quizás no escrita, al fin y al cabo solo soy palabra, y que en esas batallas, en las que el lápiz, el papel, o la tecla, solamente era esa parte del silencio que no se escribe.


Quisiera decirte que he seguido en mi silencio, ese que es tan tuyo como mio, pero que a la vez, es de todos. Y escribirte en un verso, de esos que tanto escribía y que una vez, me enseñaron como volar. Quisiera decirte que una vez fui palabra, pero no lo fui, y abracé al silencio, me limité a ser la letra escrita, al fin y al cabo siempre lo fui. Quisiera decirte, que no hay habido ni un solo instante en el que no te echase de menos, y que al escribirte, estabas cerca, tan cerca, que solo eras parte de la palabra.


Y es por eso, por la razón del verso escrito, que simplemente necesitaba escribirte, dejar que el mundo fuese mundo, y tu voz un recuerdo, de esos que hablan, de esos que dicen, que abrazan. Quisiera escribirte mientras vuelas, y estás aquí, mientras te digo que la sonrisa, es lo más bello de tu palabra. Quisiera decirte que te he escrito una vez más, que mientra caminaba por el universo, comprendí que tu...eras parte de mi eternidad.