Un día en soledad
Me miro ante el espejo de la tranquilidad, solo es un día gris, sin pensar, sin nada que decir. Días que pasan mientras el mundo se aletarga, ya no queda nada por lo que esperar, bajo al amparo de una taza de café comprendo que son días que tienen que pasar.
Estoy lejos de las batallas
Lejos de las personas
Que un día dejé atrás
Y me siento en lo menos opaco de la vida, se que esto debe pasar, un último día en la tierra donde la soledad sea mi única compañera. Escribo cartas para nadie, quizás el silencio venga a recogerlas, las mande lejos y me digan que días como este deben pasar.
No puedes sostener la batallas
Por toda una eternidad
La ciudad parece adormecida mientras todo sigue igual, no suenan canciones prohibidas solo los versos que un día se olvidarán. Dicen que son necesarios, que todo forma parte de un rumbo distinto, dicen que es el último suspiro de la alegría, que estás lejos mientras me siento a esperar que llegue el abrazo de la soledad, y me diga que marcha, que no llega, que solo es un recuerdo pero que un día volverá.
La calle duerme mientras yo sostengo folios en blanco, sin necesidad de ir a ningún lugar, son días que pasan, son días que suceden mientras todo permanece igual. Alguien cuenta palabras en la noche, la guerra se pausó por un instante mientras yo sigo aquí, en algún lugar sin nombre, todo sigue igual, solo es un día en soledad.













