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Nunca quise regresar


 

Que de la soledad

De aquellos senderos

Donde todo parecía regresar

A un origen desconocido

Pero en el que las palabras

Eran cielos entre los abrazos


Y de la nada

Comenzamos a creer en todo



Que los pasos

Eran certezas entre paredes

Y valía la pena

A cada instante recorrido

Hasta perderse

En el más absoluto silencio


Así que dime ¿como arrancar la piedra que impide que la arena avance hasta el desierto? Que me niego aunque en ocasiones me sienta vivo y el recuerdo solo es una palabra que nunca quise pronunciar. Que toda roca nace de un olvido, de un silencio que quizás se iba escribiendo, que no fueron los abrazos, que no fueron las despedidas. Y intentar arrancar aquello que por una vez hizo sentir vivo, quizás no valga la pena mientras me lance a una batalla que me dijiste que no debía olvidar. Me volveré a equivocar otra vez, y arrancaré las paz para lanzarme a la batalla pues ahí nada duele y todo parece tener sentido.

Vacíos


 

Quizás fue un final..


Que se escribía con letras a cada inicio mientras dibujaba en soledad, quizás escribí una vez más para volver a equivocarme y sentir la soledad de los días más vacíos, quizás me equivoqué al pensar que podía ser libre ante el espejo y sentirme libre en tu soledad, quizás escribí para engañarme.



Que hay una voz

Que no volverá


Hemos cambiado..


- Hemos silenciado la piel -



Y hemos cambiado las horas por los silencios, hemos aprendido, hemos crecido, y nos hemos vuelto de un cristal que ha dejado de mirar por la ventana y buscar el norte en una dirección equivocada. Todo a cambiado, la piel dibuja nuevas cicatrices con viejas heridas, callamos a la nostalgia mientras esperamos que el tiempo siga su camino. No quedan voces pero si quedan batallas, no quedan personas, arranqué los recuerdos creyendo que podía ser feliz.



Y lo fui

Aunque en ocasiones me equivoque por ello



No estabas allí, simplemente no iba a buscarte, levanté mil muros, armé con mis manos cada uno de esos acentos que saltan y embisten, y arrojan el odio propio de la raíz, me hice de la guerra, pero no, no estabas allí. Y quizás las cosas hayan cambiado.



Ya no quedan sonrisas

Solo un reloj que parece no avanzar

Mientras la esperanza retrocede

Y se difumina en mil fragmentos



Que nada será igual, que nada volverá a ser de las alas, ahí siguen pero en silencio, donde siempre debieron estar, que no hay vida con sonrisas, que no hay más esperanza que la del camino llano, que no quedan palabras, que es mejor arrancar que echar de menos sin la voz, la cicatriz enseña pero deja de doler. Los caminos se separan, los acentos no se escriben, ya no quedan fotografías con las que añorar, ya no quedan líneas, todo quedó en una caja con una coma infinita para no comenzar. Surge la rabia, crece la risa, pero en silencio...mientras abrazo la soledad.


Mil voces en un solo camino



 

Y ya me ves sigo en el mismo camino…


Quizás debía gritar pero nunca lo hice, al fin y al cabo todos cambiamos pero algunos optamos por ser siempre quienes fuimos.


- Desconocidos -


Me mantuve firme en mis ideas aún sabiendo que los golpes iban a estar ahí ¿quien está preparado para el dolor? La piel se acostumbra mientras los recuerdos te golpean una y otra vez, y te hacen gritar, gritar que sigues fiel a tus ideales.


- Y vosotros no estabais ahí-


Quisimos estar en el mismo lugar ¿de verdad era el momento? Solo hace falta darse cuenta que el silencio nos hizo comprender que estamos equivocados ¿quien queda ahora cuando nadie nos ve? ¿Donde quedan las palabras que nunca nos atrevimos a decir? Solo eramos desconocidos en un mismo camino, solo hizo falta comprender que en el silencio todo seguía igual.


- Y me alejé -


Al fin y al cabo solo era parte de mi camino, como todos lo fuimos, un día que aún es todavía pero donde la voz no marca la palabra ¿Que queda de todo aquello? Solo somos una palabra a la hora exacta, como un reloj que solo marca una parte del camino. Porque cuando den las doce Cenicienta ya no estará en casa.


Decidme ahora que solo sois silencio ¿donde está la voz? Porque no estará, quizás se olvida el primer paso, aquel que dio paso a la sombra que lo marcó todo. Y si os giráis quizás os preguntéis cuando marchó aquello que dio inicio a la palabra. Y quizás todos sigamos siendo lo que eramos, todo...sin llegar a ser nada.


Una vez dijiste que ibas a regresar ahora que nunca te fuiste


 

 

Que nunca dejamos que las puertas

Se cierren


Pues si algunas vez escribiste primavera

Yo me limité a buscar la sombra bajo mi propio silencio


Y quizás esté equivocado.


Al fin y al cabo, es la única manera que tengo de hacerlo. He regresado al silencio, le dije al espejo que tenía que volver, le pedía que arrasara con todo aquello que tenía, que no es poco, pero tampoco es suficiente. Me limité a decir que la sonrisa se callase, que regresara al hogar del que nunca debí salir, al fin y al cabo, era lo único que sabía hacer


Pues toda batalla

Siempre y cuando no sea mía

La sabré pelear

Pero no por mi


Me dijo que caería, que conocía esa sensación, me dijo que iba a doler ¿acaso silencio no significa que algo duele? ¿acaso marchar no es querer ser silencio? Le dije que me golpease, que arrasara con todo. La dije que le necesitaba, que no sabía que era el hogar, que no sabía que era de mi. Que cuando volaba, debía recordar el porque de mis alas, que cuando salía y gritaba contra todo, simplemente me olvidaba de mi. Conté cientos de nombres pero nunca supe contar el mio.


A pesar de ello

Nunca importó

Porque nunca lo hizo


Y me sentaré en la batalla, me dirá que recuerde porque un día aprendí a volar. Que quizás nunca supe saltar desde las rocas, que siempre lo hice desde el silencio, que me movía, y que buscaba palabras que no eran mías y silencios que el mundo necesitaba escuchar. Quizás me equivoque una vez más, quizás lo haga para siempre, quizás, solo quizás, lo haga para que aquellos que carecen de sueños...realmente sean eternidad.


Que esperar, que decir, que abrazar...


 


¿Que esperar

Cuando ya no te queda nada?





¿Que decir

Cuando ya no te quedan palabras?

 

 



¿Que abrazar

Cuando ya no to quedan alas?

 

 



¿Que decir, cuando ya no te queda...nada?


 

Sombra


 

 

Que escribí

Y que dije

Que volé

Pero no viví



Que las palabras más lejas, me desdibujan en mil pedazos..



Soy el reflejo

De una guerra sin acabar



Que una vez nos dijimos que era volar, que el cielo era un lugar lleno de palabras, y yo las quería escribir. La felicidad era un nombre que no se escribía, y que entre mil pedazos, siempre había uno para ti. Que los abrazos eran promesas de saber que ibas a estar ahí, que la distancia no era más que un segundo entre las manos.



Sabía que estabas aquí

Que sabía que estabas ahí



Y te transformas de entre la nada. Acabamos con los sueños, quizás alguna vez, alguien escriba una canción, quizás algunos, recuerden donde estaba la felicidad, quizás, solo quizás, me reencuentre con el silencio una vez más. Que cuando todo pasó, cuando nos convertimos en el silencio después de la tormenta, todos marchamos, que ya nada queda de aquel lugar. Me describo entre las manos que no navegan, entre los pies que se limitan a saltar.



Que me alejo del todo

Y de todo entre la nada

Que me transformo en la palabra

Descrita en un folio en blanco

Lejos

Lejos de aquí



Son solo caminos, y yo, decidí sentarme en el, romperme en mil fragmentos para ser silencio que solo recordar. Que una vez salté con las manos, y al hacerlo, compuse solo para mi. Nadie recordará los nombres, nadie llorará por la ausencia cuando el campo, quede desierto en medio de la ciudad.



Y recordé

Porque volé



Que la palabra siempre estará ahí, que me aíslo para no saltar, para no ser, para no hablar, ni describir. Y atrás quedarán los fragmentos de lo que fuimos. Solo espero atar mis cadenas contra mi mismo, alejarme en el silencio, para no golpear, para no decir, para no pensar, que una vez lo fuimos todo, y que una vez...fuimos la eternidad.


Regresa


 

Regresa


Quizás todo haya cambiado

Y nos quedemos con el recuerdo

Que ahora

Es palabra



Hemos dejado los silencios, aparcados en algún lugar, donde el nombre aún conserva el recuerdo. Todo, vuelve a tener el tacto de las lágrimas que dejamos cuando el ayer, separó los versos de las vidas y todos, nos convertimos en palabras ausentes donde recordar, era un vuelo a un ayer que no supo regresar. Supongo que habremos crecido, supongo que nuestras palabras, habrán cambiado en el horizonte y el verso.



Porque ahora

Todo es distinto



Que quizás debimos volar antes, quizás una vez, el recuerdo fue el camino por el que se marcaba la sonrisa, y allí donde dormían los sueños, lo hacia el mas bello de los sentidos. El recuerdo era una canción, que nadie se atrevía a componer.



Dejemos que el presente marque

El ritmo del porque de nuestro silencio



Quizás nos hayamos vuelto de papel, donde no todo estaba escrito, que ahora, el recuerdo es la palabra, que sonreímos, que quizás nos echásemos de menos. Porque en un mundo que a vivido, todo, se describe con silencio, que nada está escrito, que en ocasiones, poníamos los nombres donde solo había acentos.



Que ahora

No es mañana

Pero si sonríe al ayer



Hemos escrito la palabra, los abrazos se vuelven de distancia que se acorta, hemos detenido parte de nuestro mundo para ser parte del otro. Y quizás nos echábamos de menos, el silencio solo era un instante entre recuerdo y recuerdo, y quizás hayamos crecido, y en nuestra piel queden las marcas de aquellas cicatrices que la distancia nos hizo, estábamos cerca, pero a la vez tan lejos, que la voz quedaba relegada, a un simple recuerdo. Y ahora, ahora que la palabra, resurge, admite todo tipo de acentos, ahora que la palabra, nos invita a volar, ahora, comprendemos que somos...parte de nuestra eternidad.


Callamos


 

Callamos



Hemos agrandado la distancia más corta…



La parte humana dejó de valer en el silencio de los versos. Decíamos que todo seguiría igual, que todo camino es en la linea recta según se escriba. Aprendimos a querer cuando no había necesidad de juntar las alas con el cielo. Y quisimos permanecer en el mismo lugar para siempre.



Y llegaron las palabras

No debíamos caminar



Las palabras se agrandaron, llegaron sonidos que hablaban de permanecer en el lado más abstracto de la roca. Señalasteis para permanecer, en algún lugar donde la indiferencia, os dijera que se podía avanzar, que los muros eran distancias que se acortaban sin saber porque no. No se hicieron preguntas, nunca las necesitasteis para creer que se podía volar sin avanzar por un cielo que avanzaba, solo decíais que eran nubes que se limitaban a avanzar.



Nubes

Que como nosotros

Quisimos camiar


Y decidimos ser silencio



Y alejarnos del lugar, y girarnos contra todo, y comprender hacia que lugar debía estar la guerra.



Y si eso fue enfrentarme frente a vosotros

Debí hacerlo antes



Que las cosas no debían ser como se describían en la parte del silencio. Que más allá de las palabras, las guerras eran necesarias, que fuimos esa sonrisa, de los que una vez callaron. Ahora, que los muros han caído, ya no queda nada de vuestro desierto, los pasos han quedado, relegados a un silencio que no supisteis valorar. Y me señaláis con el dedo, falso juicio de culpabilidad



Y sacar la bestia

Que un día creísteis atar

Siendo esta

De abrazos necesarios

Y sonrisas para volar



Y no volverá a ser igual como suene vuestra primavera, solo queda la soledad de las distancias que eran breves. Que aquello que creáis, ya solo forma parte de la soledad. Que entre vuestra espada y mi pared, yo comencé a avanzar. Que del todo lo que dejasteis, abandonasteis la sonrisa que era para los demás, los muros han caído, ya no queda nadie encima de la roca para extraer el verso que no escribisteis. Ahora, que el mundo es silencio, comprendéis porque decidí volar...y crear una eternidad.


Y solo es cuestión, de avanzar hacia la eternidad


 

Que todo es eterno
Que todo es de papel

Y que yo
Quise marchar


Que solo quedan tus recuerdos, que las cosas, no debían ser como las escribimos en el aire. La tierra es de papel, y yo aprendía borrar los versos


Ya no quedan segmentos
Abstractos
Sobre la infinidad del mar


Que todos hemos volado, que nuestras alas dijeron, que debían volar. Que de todo aquello, ya no queda nada, Soy tu recuerdo antes de dormir, cuando escribes en tus sueños, las palabras de los nombres que no quisiste borrar. Soy del papel que te describe en cada silencio, las batallas no se hicieron para no sangrar, las derrotas nos enseñaron el valor de nuestras propias cicatrices. Que todos cambiamos de destino, pero no de lugar.


Y aquellos que aun sueñan
Solo lo hacen despiertos
Para no olvidar
Porque quisimos marchar


Las batallas han cerrado las heridas sobre el mar, los castillos han quedado desiertos, solo las piedras recordarán nuestros nombre, e incluso ellas, marcharán con el viento de una eterna primavera. Solo quedan los pasos, quizás algún que otro vuelo sin motor, solo quedan los recuerdos en canciones que nunca tocamos, pero de las cuales bailamos cada una de las notas hasta aprender a volar


Y que solo
Es cuestión


De ir hacia adelante


O desvanecerse
Entre el presente de la niebla


Que de todo aquello dejaremos que sea, el recuerdo de cada uno de aquellos, que allí, aprendimos a volar. Que escribo mis palabras, siendo consciente de que al revés, allí donde siempre estuve, todo tiene un significado. Soy la palabra escrita, pues allí me hayo en cada uno de mis silencios, y en cada uno de los gestos, comprendo porque debía volar. Quizás solo sea un verso, quizás solo sea un vuelo más, quizás, solo quizás...este hablando de eternidad.

Los silencios de un muro en el que abrazamos las palabras




Y solo queda la palabra



Lentamente

Como sin sombra

Como si siguieras en el mismo lugar



Y te escribo entre mis manos, entre los versos de la ausencia, entre el camino recorrido. Y sin echarte de menos, te escribo para saber, que aún sigues aquí, dibujándome entre tus manos mientras las palabras se convierten en silencio, mientras te recuerdo, mientras te alejas de mi.


Que tus manos han abrazados los versos, aquellas líneas que una vez escribiste, sobre aquellas que no hablabas pero que contaban las historias más humanas que jamás creí haber imaginado



-Y en cada una de ellas-

-No estabas tu-



Y que los muros del castillo, recordarán tus batallas, y simplemente, serán el recuerdo de una primavera sin palabras. Que lejos de recordarte con la lagrimas en la mejilla, lo harán con la sonrisa en los abrazos. Al fin y al cabo sabemos que estarás volando en otro lugar, allí donde envidiaremos con la más noble de la palabra, aquellos que tengan tus letras, tus palabras, tus versos al fin y al cabo. Porque sabemos que volverás, sabemos que tu vuelo, es un verso infinito, y tu, necesitas los muros de tu ciudad.



Y que tus abrazos

Solo serán

Las líneas de tu propio silencio



Que cuando regreses al hogar, contarás historias sin palabras, y no dirás, y ni siquiera escribirás sobre ello. Dejará que la sonrisa, sea la única palabra. Y que en tu ausencia, el cielo, seguirá teniendo cada uno de los acentos, cada uno de esos momentos, en los que tu, decías que era volar. Que la palabra permanecerá en el cajón de las cartas ya escritas, y que en cada una de ellas, no habrá nada, pero habrá de todo. Por eso cuando vuelvas...recuerda que es eternidad.

Batalla: el silencio del camino



Quizás sean solo nuestras palabras


Aquellas que dejamos
Justo antes de partir
Para dejar que los demás
Fuesen de sus propias alas


Que quizás no llegaron a escuchar…


Que quizás el sonido solo era una sonrisa que se abrazaba por detrás. Que quizás no debimos despertar, que cuando todos dormían, quisimos ser parte de aquello, que simplemente vimos crecer en la inmensidad. Quizás nos dijeron, que eramos parte de ese todo, que debíamos ser el silencio de las palabras, que quizás debíamos ser uno más. Las palabras crean montañas y nosotros, las aprendimos a escalar, y cuando estábamos en lo alto, nos dijeron que debíamos callar, regresar a la ciudad de los pasos grises.


Y fue entonces
Cuando les hicimos caso
Siendo parte de la gente
Y apartarnos


Y luchar en miles de batallas, y dejar que cada paso, fuese una sonrisa más, pero no para nosotros, no para aquellos que, comprendimos que era momento de hacer volar. Y nos guardamos en un silencio, y descubrimos que los caminos, no eran más que instantes a los pies de la montaña que llegamos a escalar. Allí donde la sonrisa, es un cuento que sucede en realidad, allí donde los muros se levantaron para soñar, allí, donde nosotros escribimos nuestro nombre.


Y ahora
Todo guarda silencio
Y nosotros
Regresamos a casa


Porque nuestros caminos serán, la sonrisa de los que no quisieron dejar de soñar. Que las alas nunca dejaron de moverse, pero ahora, nuestros caminos se separan, y todo regresa a ese silencio que nadie llegará a escribir. Quizás nos hagamos de papel, y nos escribamos en un instante, y escribamos en la soledad del verso, que fuimos, que solo era cuestión de volar, de renegar de uno mismo, para ser todos, y sin ser nadie, estábamos ahí. Que la soledad de nuestros abrazos sea un comienzo en otro lugar, que estéis donde estéis, vayáis donde vayáis, seréis parte de aquello...que llamamos eternidad.

Las palabras que escribimos cuando alguien debía volar



Y todo
Quedará en la palabra

Los muros han caído, ha regresado el silencio…

Solo quedan las sonrisas, los versos, las sombras que se apartan para crear un propio universo. Quizás recuerden el nombre, como volar, era algo que se hacía en silencio y en la soledad del propio verso. Y quizás escriban, y cuenten aquellas batallas, aquellas de unos pocos contra muchos, aquellas en las que aprendimos a volar. Solo serán bocetos, no más que palabras escritas en algún lugar donde todos puedan abrazarla, que quizás, nos hagamos de papel, de instantes.


Que todos
Fuimos parte de aquello
En lo que yo
Solo fui silencio


Y caminaré como siempre, con aquellos versos que escribía pero que no eran para mi. Quizás abrace algún silencio, y recuerde con cariño, el porque de las batallas, y me vuelva de silencio con mis propias alas, y te diga, y te escriba, que allí, en aquel lugar do-donde todos fuimos eternos, las rocas han dejado de tener mi nombre. Porque al fin y al cabo, todos debíamos volar. Pero ahora, mis manos necesitan de las caricias más eternas, de aquellas en las que las batallas, no digan que no. que aquel no era nuestro lugar, porque lo fue, y algunos, cuando solo eramos un silencio, nos adentrábamos en la batalla, en aquella que solo era, un lugar para todos.


Y volar
Es ahora necesario
Es apartarse de todo
Para ser aquella parte de la palabra
Que siempre había escrito


Porque seremos eternos, eso es algo que cualquiera, dentro de los muros del lugar, sabe. Porque al fin y al cabo, simplemente es ser consciente de lo que somos ¿recordáis? Una vez, quisimos volar, y comprendimos el porque del universo, y comprendimos que la palabra, también puede abrazar, comprendimos que la amistad, también es un silencio. Y a medida que los escritos avanzaban, a medida que los abrazos se escribían en cada una de las palabras, comprendí que toda batalla, debe ser un silencio. Y ahí, estaba yo, y ahí, en cada uno de esos escritos...estaba vuestra eternidad.